Una mujer pobre con un niño en brazos pasando por una casa escuchó una voz que allá adentro le decía: "Entra y toma todo lo que desees pero no te olvides de lo principal, ah recuerda que una vez que salgas la puerta se cerrará para siempre".
La mujer aprovecho la oportunidad y fascinada por las riquezas (oro, joyas, etc.) que encontró, puso a su niño en el suelo y empezó a juntar todo lo que podía en el mandil, porque sólo tenia 8 minutos, y al voz le repetía, pero "no te olvides de lo principal". Agotado el tiempo la mujer saló corriendo de la casa y se cerró la puerta y se acordó que había dejado a su niño en el interior, al cual nunca pudo sacar porque la puerta se cerró para siempre. La riqueza le duro poco y la desesperación perduró para siempre....
Tomado de El Programa de Confirmacion N°5
